¿Quiénes somos?

Historia

La historia de la Fundación Ibn Battuta comienza en Barcelona en 1994, cuando se creó la Asociación Ibn Battuta con el objetivo de acompañar a las personas migradas en su proceso de integración social, cultural, educativa y laboral. Desde sus inicios, la entidad trabajó para construir puentes entre las sociedades de origen y de acogida, promoviendo la convivencia, el diálogo intercultural y la igualdad de oportunidades.

En una época en la que los movimientos migratorios comenzaban a transformar la realidad social de España, la Asociación Ibn Battuta se convirtió en un espacio de referencia para miles de personas, especialmente procedentes de Marruecos y del Magreb, ofreciendo orientación, apoyo y herramientas para favorecer su participación activa en la sociedad.

Durante casi dos décadas, la entidad amplió progresivamente su actividad, desarrollando proyectos sociales, educativos, culturales y de inserción laboral, al tiempo que reforzaba su compromiso con la lucha contra el racismo, la discriminación y la exclusión social.

Como resultado de este crecimiento y de la consolidación de su labor, en 2013 la Asociación Ibn Battuta dio un paso adelante en su trayectoria y se transformó en la Fundación Ibn Battuta. Ese mismo año fue inscrita en el Registro Nacional de Fundaciones del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad con el número 11207, consolidando así su estructura y ampliando su capacidad de actuación.

Más de 30 años después de su nacimiento, la Fundación Ibn Battuta es una entidad de referencia a nivel local, estatal y europeo en el ámbito de la diversidad, la inclusión y la ciudadanía. Presente en distintos territorios de España, continúa trabajando para garantizar la igualdad de derechos y oportunidades de las personas de origen diverso, promoviendo una sociedad más justa, cohesionada e inclusiva.

Nuestra visión también ha evolucionado con el paso del tiempo. Si en los primeros años el foco estaba puesto en la acogida y el acompañamiento de las personas recién llegadas, hoy trabajamos desde una perspectiva de ciudadanía plena. Porque muchas de las personas que acompañamos forman parte activa de esta sociedad y contribuyen diariamente a su desarrollo. Nuestro compromiso es que todas ellas puedan ejercer sus derechos, participar en igualdad de condiciones y sentirse reconocidas como ciudadanas de pleno derecho.

MISIÓN

Acompañar a las personas migradas y de origen diverso para que puedan ejercer plenamente sus derechos, desarrollar su proyecto de vida y participar activamente en la sociedad en condiciones de igualdad.

A través de programas sociales, educativos, culturales, jurídicos y de inserción laboral, trabajamos para favorecer la inclusión, la autonomía y la construcción de una ciudadanía plena. Asimismo, promovemos el conocimiento mutuo, el diálogo intercultural y la convivencia, contribuyendo a prevenir el racismo, la discriminación y cualquier forma de exclusión social.

VISIÓN

Aspiramos a una sociedad donde la diversidad cultural sea reconocida como una riqueza colectiva y donde todas las personas, independientemente de su origen, puedan participar plenamente en la vida social, económica, cultural y política.

Queremos contribuir a la construcción de comunidades más justas, cohesionadas e inclusivas, basadas en el respeto, la igualdad de oportunidades, la convivencia y el reconocimiento de la diversidad como un elemento fundamental para el desarrollo social.

VALORES

Equipo y Patronato

Contamos con un equipo diverso y plurilingüe, capaz de atenderte en catalán, castellano, inglés, francés y árabe. Porque creemos que el primer paso para acompañar a alguien es poder comunicarse en su idioma.

Mohammed Chaib

Presidente

Ramon Fornós

›Vicepresidente y Responsable de Comunicación e RRII

Joaquim Cuadrada

Secretario General y Área Jurídica

Abdelaziz Allaouzi Abakkouy

Vocal

Hassan Bolif

Vocal

Soumaya Ben Yahya

Tesorera

Transparencia

En la Fundación Ibn Battuta entendemos la transparencia y la calidad como principios fundamentales de nuestra actuación. Trabajamos con responsabilidad, rigor y compromiso para garantizar que los recursos que gestionamos generen el mayor impacto social posible.

Nuestro modelo de gestión se basa en la mejora continua, la rendición de cuentas y la evaluación permanente de nuestros programas y servicios. Para ello, desarrollamos procedimientos que nos permiten asegurar la calidad de la atención prestada, medir resultados e identificar oportunidades de mejora

Política de Calidad

La Fundación Ibn Battuta se compromete a:
  • Situar a las personas en el centro de todas sus actuaciones.
  • Garantizar una atención profesional, cercana y adaptada a las necesidades de cada persona.
  • Cumplir con la normativa vigente y con los requisitos aplicables a nuestra actividad.
  • Mejorar continuamente nuestros procesos, servicios y proyectos.
  • Promover la formación y el desarrollo profesional de nuestro equipo humano.
  • Evaluar periódicamente el impacto de nuestras actuaciones para aumentar su eficacia y eficiencia.
  • Fortalecer la colaboración con administraciones públicas, entidades sociales, empresas y agentes comunitarios.
  • Gestionar los recursos con responsabilidad, transparencia y criterios de buen gobierno.
Este compromiso es compartido por todas las personas que forman parte de la Fundación y constituye la base para seguir construyendo una organización sólida, cercana y orientada al servicio de la ciudadanía.

Inscrita con el nº 11207 en el Registro Nacional de Fundaciones (Orden SSI/1973/2013, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad).

Mohammed Chaib · Presidente de la Fundación Ibn Battuta

Después del gran trabajo realizado durante 32 años, y del reconocimiento obtenido a nivel local, nacional y europeo en la acogida, atención y orientación de miles de personas de origen inmigrante, principalmente procedentes de Marruecos y de otros países de mayoría musulmana y de diversas culturas, creemos que ha llegado el momento de avanzar hacia una ciudadanía plena, real y efectiva.

Es necesario dejar de considerar como inmigrantes a quienes llevan años formando parte de nuestra sociedad: tanto a las personas de primera generación como a sus hijos e hijas, nacidos aquí o llegados a edades tempranas. Para lograrlo, es imprescindible la implicación de las instituciones, las entidades sociales y la ciudadanía en su conjunto, ya que de ello dependen, en gran medida, la convivencia y la cohesión social en nuestros barrios y ciudades.

Nuestra Fundación vuelve a demostrar, como en anteriores regularizaciones, a través de su participación activa y eficaz en los procesos de regularización de personas migrantes, la importancia de su labor en la mejora de la calidad de vida de miles de personas, así como su papel fundamental en la promoción de la cohesión social, la defensa de los derechos humanos y la colaboración con las administraciones públicas para garantizar el éxito de estos procesos.

Entre nosotros no viven inmigrantes, sino ciudadanos y ciudadanas con derechos y deberes, que deben disfrutar de igualdad de oportunidades. Por ello, nuestra labor se orientará especialmente hacia los jóvenes hijos e hijas de familias de origen inmigrante, para que puedan ejercer una ciudadanía activa y plena en ámbitos como la educación, el empleo, la cultura, la economía y la participación política.

El aumento de la islamofobia y el crecimiento de movimientos y partidos políticos racistas y xenófobos en Europa nos obligan a mantenernos alerta. En una sociedad democrática, no tienen cabida los discursos y actitudes que fomentan el odio, la discriminación y el rechazo hacia quienes son percibidos como diferentes.

Favorecer la interrelación y el diálogo entre personas musulmanas y no musulmanas constituye una prioridad para nuestra entidad, ya que sigue siendo una asignatura pendiente en muchos de nuestros barrios.

Contamos con todas aquellas personas que deseen acompañarnos en esta tarea tan compleja como apasionante. Un reto que seguirá siendo de plena actualidad, ya que la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades, los conflictos y el cambio climático continuarán empujando a muchas personas a abandonar sus países de origen e incluso a arriesgar sus vidas en busca de un futuro mejor.

La diversidad es una fuerza única y un componente esencial de nuestra salud social.

Vivir y convivir juntos: ese es nuestro objetivo.